Agua: Panorama general

El agua es fundamental para el desarrollo económico y social. En particular, es esencial para mantener la salud, cultivar alimentos, generar energía, proteger el medioambiente y crear empleos. La disponibilidad y gestión del agua puede influir en la asistencia de las niñas pobres a la escuela, la salubridad de las ciudades y la forma en que las industrias en crecimiento o las aldeas pobres soportan los impactos de las inundaciones y las sequías.

La seguridad hídrica continúa siendo uno de los principales riesgos mundiales (PDF, en inglés) en términos de los impactos en materia de desarrollo, y es un aspecto clave para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (OSD). Los problemas de desarrollo sostenible del siglo XXI existentes en el mundo —desarrollo humano, ciudades habitables, cambio climático, seguridad alimentaria y seguridad energética— no se solucionarán si no se mejora la gestión de los recursos hídricos y se garantiza el acceso a servicios confiables de abastecimiento de agua y saneamiento.

No obstante, la seguridad hídrica aún representa un desafío para muchos países que hoy enfrentan problemas complejos en este ámbito que abarcan todos los sectores económicos. La población y el crecimiento económico ejercen una presión sin precedentes sobre este recurso. Los cálculos muestran que, de seguir las prácticas actuales, el mundo enfrentará un déficit del 40 % entre la demanda proyectada y el suministro de agua disponible a fines de 2030. Actualmente, el 70 % del agua que se extrae a nivel mundial se destina a la agricultura. Para alimentar a 9000 millones de personas en 2050 se requerirá un aumento del 60 % en la producción agrícola y del 15 % en la extracción de agua. El mundo necesitará más agua para la generación de energía, pero hoy en día más de 1,3 millones de personas aún no cuentan con acceso a electricidad. Más de la mitad de la población mundial vive en zonas urbanas, y esta cifra crece rápidamente. Las aguas subterráneas se agotan más rápido de lo que se reponen. En 2025, cerca de 1800 millones de personas vivirán en países o regiones donde la escasez de agua será total.

El cambio climático hará que la situación del agua sea aún más incierta. Un informe del Banco Mundial indica que si la temperatura del planeta aumenta en 4° Celsius, el estrés hídrico se intensificará en todo el mundo. Los aproximadamente 1000 millones de personas que viven en cuencas afectadas por monzones y los 500 millones que habitan en los deltas son especialmente vulnerables. Los países más pobres, que contribuyen en menor grado a este problema, serán los más perjudicados.

Todo esto sucede en un contexto en el cual todavía no se completa el crucial programa del acceso a los servicios. A pesar de los avances impresionantes conseguidos en las últimas décadas, en la actualidad, 2400 millones de personas aún no acceden a servicios mejorados de saneamiento, y 1000 millones de ellos defecan al aire libre. Al menos 663 millones de personas no tienen acceso a agua potable. Los deficientes servicios de saneamiento y agua y la falta de higiene causan alrededor de 675 000 muertes prematuras anuales y pérdidas económicas aproximadas de hasta el 7 % del producto interno bruto (PIB) en algunos países.

Última actualización: Abr 14, 2016

La meta de ayudar a los países a lograr la seguridad hídrica universal es un aspecto medular de los dos objetivos del Grupo Banco Mundial: eliminar la pobreza extrema a más tardar a fines de 2030 e impulsar la prosperidad compartida para el 40 % más pobre de la población. El Departamento de Prácticas Mundiales de Agua del Banco Mundial fue creado en 2014 con el fin de hacer frente a las complejidades del siglo XXI. Sobre la base de la noción de que la seguridad hídrica debería ser un asunto de todos, se decidió que las Prácticas Mundiales se extendieran más allá de las visiones tradicionales y adoptaran la perspectiva El agua en general, vinculando el mejoramiento de la gestión del agua y los servicios que presta al logro de los ODS en otros sectores.

La estrategia del Grupo Banco Mundial se basa en los siguientes principios rectores:

  • Garantizar que la prestación de servicios de agua se realice dentro del contexto de la gestión sostenible de los recursos hídricos.
  •     Lograr la seguridad hídrica para todos significa que la gestión y la prestación de servicios de recursos hídricos no se pueden abordar de manera separada, y que el agua está estrechamente vinculada al desarrollo de una manera más amplia.
  •     Como la seguridad hídrica incumbe a todos, el Banco Mundial procura garantizar que las cuestiones relativas al agua se aborden de manera más eficaz en los sectores relacionados, como la agricultura, la gestión del riesgo de desastres, la energía y la salud, e interactúa de forma integrada con diversas instituciones y partes interesadas.
  •     El Banco Mundial también considera que el agua es un elemento central de las estrategias de adaptación para ayudar a los países a hacer frente a los efectos del cambio climático y construir un futuro con mayor capacidad de resiliencia.
  • Garantizar la inclusión de los pobres
  •     El Grupo Banco Mundial tiene como objetivo ayudar a los Gobiernos a garantizar el acceso básico a los servicios de abastecimiento de agua y saneamiento, en particular para las personas más pobres. También procura asegurar que cada vez más se considere de manera explícita el tema de la pobreza en el desarrollo de los proyectos del sector del agua.
  • Generar conocimientos de vanguardia
  •     El Grupo Banco Mundial ayuda a los Gobiernos a solucionar desafíos de desarrollo complejos en materia de agua a través de iniciativas transformadoras en los campos del financiamiento, los conocimientos y la innovación.
  •     El Departamento de Prácticas Mundiales de Agua, que realiza su labor a nivel global y en estrecha colaboración con las otras 13 prácticas mundiales y las cinco áreas de soluciones transversales del Grupo Banco Mundial, reúne por primera vez tanto los conocimientos como la prestación de servicios relacionados con el agua en una sola comunidad de expertos, la que aborda temas que abarcan desde el riego y la gestión de los recursos hídricos hasta la entrega de servicios de abastecimiento de agua y saneamiento.
  •     El Banco Mundial, junto con sus asociados, busca de manera constante formas de brindar las soluciones más innovadoras, eficaces y sostenibles a sus clientes.
  • Asegurar un financiamiento sostenible para el sector hídrico
  •     En la actualidad, el Departamento de  Prácticas Mundiales de Agua del Banco Mundial es responsable de supervisar una cartera de financiamiento por un monto aproximado de USD 25 000 millones y compuesta por 177 proyectos y paquetes de conocimientos económicos y técnicos de carácter nacional, regional y mundial. Cerca del 72 % del financiamiento está destinado a servicios de abastecimiento de agua y saneamiento, y riego.
  •     En el ejercicio de 2015, la Corporación Financiera Internacional (IFC) invirtió USD 136 millones en proyectos de agua y gestión de desechos, lo que incluye la entrega de USD 45 millones para una empresa municipal de agua potable en Turquía, USD 35 millones para una empresa estatal en China y USD 56 millones para actores del sector privado.
  •     Sin embargo, dado los enormes desafíos en esta materia, el financiamiento proveniente del sector público y la asistencia para el desarrollo no son suficientes. El Banco Mundial procura ayudar a sus clientes a movilizar fondos de otras fuentes. (i)
  • Establecer alianzas mundiales en el sector del agua
  •     El Banco Mundial contribuye a producir un impacto considerable a través de asociaciones con donantes que movilizan asistencia operacional y servicios de asesoría para los países clientes. Las Prácticas Mundiales de Agua incluyen operaciones del Grupo Banco Mundial, el Programa de Agua y Saneamiento, el Programa de Asociación para el Agua, la Cooperación para el desarrollo de las aguas internacionales en África, el Programa de Desarrollo Hídrico y Energético de Asia Central, la Asociación para el Agua del Río Danubio y la Iniciativa sobre el Agua de Asia Meridional. Los proyectos y programas de las Prácticas Mundiales de Agua también reciben apoyo de IFC, el Servicio de Asesoramiento para Infraestructura Pública y Privada, el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones y la Asociación Mundial para la Ayuda en Función de los Resultados.

El Banco Mundial y las Naciones Unidas hicieron un llamado a los líderes mundiales a que sitúen el tema del agua en un lugar preponderante de la agenda política. Desde enero de 2016, el Departamento de Prácticas Mundiales de Agua brinda apoyo alPanel de Jefes de Estado sobre el Agua  (i) para maximizar los esfuerzos mundiales hacia el logro del Objetivo de Desarrollo Sostenible relacionado con el agua y el saneamiento (ODS 6). El panel está constituido por un grupo de 10 jefes de Estado, y se espera que cumpla una función crucial promoviendo la participación de las partes interesadas y movilizando mayor flujo de recursos financieros en los distintos países.

Última actualización: Abr 14, 2016

  • Entre el ejercicio de 2013 y el ejercicio de 2015, los compromisos del Grupo Banco Mundial para los países en desarrollo destinados a soluciones de abastecimiento de agua y saneamiento contribuyeron a que 42 millones de personas lograran acceso a fuentes mejoradas de suministro de agua y que 17 millones de personas pudieran contar con mejores servicios de saneamiento.
  • El Banco Mundial trabaja con el Gobierno de India en un proyecto por un monto de USD 1500 millones que da respaldo al emblemático programa nacional “Swachh Bharat Mission” (la misión “Limpiar India”). Este apoyo está destinado a garantizar que todos los habitantes de zonas rurales tengan acceso a mejores servicios de saneamiento, como un baño o letrina, con el fin de cambiar las conductas y terminar con prácticas como la defecación al aire libre a más tardar en 2019. El Programa de Agua y Saneamiento del Banco Mundial contribuye a la iniciativa con asistencia técnica para fortalecer la capacidad de las instituciones encargadas de implementar los objetivos del programa. Se espera que más de 500 millones de habitantes de zonas rurales obtengan acceso a baños y otras instalaciones de saneamiento.
  • El Departamento de Prácticas Mundiales de Agua, en colaboración con otras prácticas mundiales, ha desarrollado un nuevo enfoque para el saneamiento rural en Egipto, Haití, India y Viet Nam, contando con un financiamiento actual de USD 2500 millones. Los temas en que se pone énfasis son respaldar los sistemas gubernamentales, movilizar los programas nacionales, promover una mayor rendición de cuentas a nivel local e influir en el cambio de comportamientos.
  • En Indonesia, las Prácticas Mundiales de Agua ayudaron a mejorar el abastecimiento de agua para 4,8 millones de personas y el acceso a saneamiento para 5,5 millones de personas.
  • En Viet Nam, el Proyecto de Abastecimiento de Agua Potable y Saneamiento Rural del Delta del Río Rojo, que contó con un financiamiento de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) de USD 110 millones, y que implementado entre 2005 y 2013, dio acceso a agua limpia en cuatro provincias que participaron en el proyecto mediante enfoques centrados en la comunidad. Cerca de 1,3 millones de personas, que representan el 80 % de la población total en las provincias beneficiarias del proyecto, obtuvieron acceso a fuentes mejoradas de suministro de agua y el 100 % de los hogares pobres cuenta ahora con servicios de saneamiento y abastecimiento de agua. Mediante un fondo rotatorio administrado por la Unión de Mujeres, las familias pudieron conseguir préstamos a bajo interés para construir o mejorar más de 48 000 instalaciones de saneamiento, aumentando del 25 % al 87 % el porcentaje de hogares con baños adecuados.
  • El Grupo Banco Mundial pone la gestión del agua en el centro de sus esfuerzos destinados a ayudar a los países a mitigar y adaptarse a los efectos del cambio climático y generar resiliencia frente a este fenómeno. También procura que las cuestiones del agua se aborden con eficacia en los sectores relacionados, como la agricultura, la gestión del riesgo de desastres, la energía y la salud.
  • En el lago Chad, un nuevo plan de acción preparado por la Comisión de la Cuenca del Lago Chad y sus seis países miembros con apoyo del Banco Mundial y el Organismo Francés de Desarrollo, tiene como objetivo empoderar a las comunidades locales para que se adapten a los problemas urgentes de desarrollo, agravados por el cambio climático, y consolidar la contribución del lago Chad a la seguridad alimentaria regional. El plan fue aprobado por el Consejo de Ministros de la Cuenca en noviembre de 2015 y forma parte del Plan de Acción para África relativo al Cambio Climático, presentado por el Banco Mundial en el 21.er periodo de sesiones de la Conferencia de las Partes (COP 21) que tuvo lugar en París.
  • En Kenya, el Banco Mundial ayuda al Gobierno a pasar del acceso básico a los servicios de agua y saneamiento a una seguridad hídrica a largo plazo, mediante cuatro proyectos relacionados con la gestión de inundaciones, el riego, la seguridad hídrica y una represa que abastece de agua a Mombasa.
  • En Lesotho, ya está en funcionamiento la nueva represa Metolong financiada por el Banco Mundial, que suministra agua a dos tercios de la población del país.
  • Un mayor nivel de innovación y enfoques integrados en el ámbito del agua están produciendo grandes beneficios.
  •     El Proyecto de Conservación del Agua en Turfán (Xinjiang, China) (i) está ayudando a mejorar la gestión de este recurso en la cuenca de Turfán, el lugar más seco y caluroso del país. El enfoque integrado ha aumentado los ingresos de los agricultores locales, ya que las novedosas estrategias de ahorro de agua permitieron reducir la sobreexplotación de las aguas subterráneas en prácticamente 25 millones de metros cúbicos, aumentar la capacidad de abastecimiento de agua en 2,35 millones de metros cúbicos y rehabilitar 42 100 metros de canales de regadío.
  •     El Banco Mundial participó en una serie de operaciones enArmenia (i) que respaldaron la participación adecuada de las compañías privadas de servicios públicos en la provisión de abastecimiento de agua. Desde 1998, las horas de abastecimiento de agua se duplicaron, las tasas de pago mejoraron del 20 % al 79 %, y el uso de energía para el abastecimiento de agua se redujo a la mitad.
  • El trabajo multisectorial garantiza que las consideraciones respecto del agua se aborden en la agricultura, la energía, el medioambiente y las ciudades.
  •     Por ejemplo, la iniciativa Thirsty Energy aborda los desafíos cada vez mayores que enfrenta el mundo respecto del agua y la energía, ayudando a los países a integrar mejor la planificación de los recursos energéticos y de los recursos hídricos. En Sudáfrica, por ejemplo, un país que tiene serios problemas de agua y planes de realizar una gran expansión energética, el Banco Mundial trabaja con asociados para incorporar datos económicos sobre el agua en las herramientas de optimización de la energía. En China, Thirsty Energy ayuda a incorporar la posible escasez de agua en el plan energético del país.
  • Existen nuevas iniciativas que buscan solucionar las deficiencias de conocimientos mundiales y transformar el modo en que el Banco Mundial brinda asesoría sobre el tema del agua a sus clientes. El Programa de Asociación para el Agua del Banco Mundial está creando plataformas de expertos sobre teledetección, cambio climático y gestión del riesgo de desastres. Estas plataformas desarrollan nuevas herramientas para ayudar al Banco Mundial, sus clientes y sus profesionales a mejorar el diseño de los proyectos.
  •     Por ejemplo, un nuevo marco para la toma de decisiones ayuda a los directores de proyectos a enfrentar la incertidumbre climática y la planificación de los recursos hídricos, y el diseño de los proyectos. Este marco para las decisiones ya se está aplicando en la represa de Arun, en Nepal, para garantizar que se tomen en cuenta las incertidumbres planteadas por el cambio climático.
  •  La labor en pos de la sostenibilidad medioambiental mediante los proyectos del sector del agua ayuda a proteger el ecosistema.
  •     En Croacia, un proyecto de control de la contaminación en ciudades costeras fortaleció la prestación eficiente y sostenible de los servicios de aguas residuales y mejoró la calidad del agua salada que ingresa al mar Adriático, con lo cual se está protegiendo el turismo, los recursos marítimos y los ecosistemas de la región.

 

 

 

 

Última actualización: Abr 14, 2016





GALERÍA DE FOTOS
Más fotos »